domingo, 7 de febrero de 2016

Feria animal



La ebria oscuridad confundió al cisne con el cuervo
el ebrio quiso pensar que el tigre era un león
y la oscuridad dio paso ha un resacoso amanecer.

La manzana rectangular estaba inmersa en una vorágine de animales ebrios
que en cualquier momento treparían por las cañerías romperían las ventanas
 violarían y descuartizarían a su antojo todo lo que encontrasen.

Mientras tanto, en los pequeños barracones,
 en los que darse un  atracón de alcohol era lo primordial,
pinchaban música que se escuchaba en forma de rugidos
 para los que no perteneciesen a esta hermandad del desenfreno.

Los pequeños soles de colores que ambientaban estos antros
 no ayudaban mas que el alcohol a perder la noción,
mas de uno se encontraba apoyado contra una pared
 peleándose contra el universo para no desmayarse
 o este no sucumbiera  la fuerza de la gravedad
 y terminase como una esponja absorbiendo el alcohol
 que media hora antes en su ebriedad había derramado.

Poco a poco con la llegada del amanecer todos los animales regresaron a sus madrigueras y no se supo nunca nada mas excepto lo que se contó en la intimidad de pequeños grupos de amigos




--"Un hindú sin turbante"--



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